Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y hermano de Juan Evangelista, fue uno de los discípulos más cercanos de Jesús, junto con Pedro y Juan. Procedente de Betsaida y dedicado a la pesca, dejó todo para seguir al Señor. Presenció episodios clave como la Transfiguración y la agonía en Getsemaní, y fue llamado con su hermano Boanerges, “hijos del trueno”, por su carácter impetuoso.
Tras la muerte de San Esteban, Santiago viajó a evangelizar Hispania, donde formó a los Siete Varones Apostólicos. Estando en el Ebro, recibió la visita milagrosa de la Virgen del Pilar, quien le encargó construirle un templo y prometió especial protección a España.
De regreso en Judea, Santiago fue martirizado en el año 44 por orden de Herodes Agripa. Sus discípulos trasladaron su cuerpo a Galicia, donde siglos después, en el reinado de Alfonso II, sus restos fueron descubiertos milagrosamente, dando origen a Compostela.
A lo largo de la historia, la figura de Santiago se convirtió en símbolo protector de España.
Numerosas ciudades fueron fundadas bajo su advocación, entre ellas Santiago de Cali, fundada por Sebastián de Belalcázar en 1536. Sus reliquias, ocultadas por seguridad en el siglo XVI, fueron redescubiertas en 1879 y confirmadas por el Papa León XIII en 1884.
