Hasta 1917 Cali no contaba con escenarios culturales adecuados que ofrecieran las comodidades requeridas para las presentaciones artísticas y culturales que se merecían, tanto para el público como para los artistas que llegaban a la ciudad. El maestro Manuel María Buenaventura propuso e impulsó, ante las necesidades de la ciudad, la creación del Teatro Municipal.
Después de recurrir a lugares improvisados para las presentaciones, el 30 de noviembre de 1927, se inauguró el Teatro Municipal. Desde ese momento, Cali comenzó a destacarse como uno de los principales escenarios artísticos en Colombia.
Fue bautizado bajo el nombre del dramaturgo Enrique Buenaventura, como un homenaje permanente al más grande del teatro colombiano.
